El dinero y tu locus de control (resultado encuesta 1).

Carlos, a la izquierda. Tipo serio. Viste de verde porque cuida el medio ambiente, pero sobre todo, sus finanzas. Él muestra el Locus de Control Interno. No dice «¿De qué dependen mis resultados?». Él dice: «Dependen de MI sudor, de MI estrategia y de cuántas de estas monedas puedo producir y ahorrar».
Luego tenemos a Ana, en el centro. Representa el Locus de Control Externo pero con un toque zen. Ella se para frente al pozo y lanza una pregunta: «¿De qué dependen tus resultados económicos?». Y fíjense bien: mientras lo pregunta, una lluvia mágica de monedas le ocurre. Ana cree que el dinero es como el clima: a veces llueve oro, a veces hay sequía. Su plan financiero es, esperar a que el «espíritu» le sonría. Si le va mal, dice que «Mercurio estaba retrógrado o que le montaron una brujería».
Finalmente, miren al pobre Rafa, a la derecha. Aterrado. Es la versión extrema del Locus Externo. Pálido del susto. Vean cómo esas monedas flotantes lo esquivan por completo. Rafa no solo cree que el dinero depende de otros; él cree que el dinero lo odia.
Si leíste hasta aquí te pregunto:
¿Cómo son las Ana con locus de control interno? ¿Cómo son los Carlos con locus de control externo?
¿Cómo es tu locus de control respecto al dinero?
El locus de control (por Julian Rotter) aplicado a tu cuenta bancaria es la diferencia entre ser el capitán de tu barco o un náufrago que habla con su balón Wilson sobre su economía:
Locus Interno: Crees que no tienes más porque gastas en lo que no necesitas, das más de lo que recibes y no ahorras; sientes que si te esfuerzas, saldrás de los números rojos. Estudias, trabajas y aprendes sobre la psicología del dinero.
Locus Externo: Es culpar al horóscopo, al «mercurio retrógrado» o a la economía global, al gobierno y a la oposición, al calentamiento global y a la envidia de esa vieja bruja de que tu tarjeta de crédito esté llorando lágrimas de sangre.
La realidad: Si crees que el dinero «te llega» por azar, acabarás rezándole a un billete de un dólar en lugar de armar un presupuesto y trabajar en tus habilidades y destrezas para ganar, administrar y ahorrar dinero.
En resumen: Con el locus de control interno buscas crecer como persona, capacitarte, conocerte, hasta mejorar psicológicamente tu relación con el dinero; con el locus de control externo esperas que te caiga una herencia de un tío lejano que no existe.
En una encuesta que realizamos en los grupos de WhatsApp «Emociones y Relaciones» obtuvimos los siguientes resultados:
Respecto a tus resultados económicos consideras que tienes Locus de control:
Interno 27%
Externo 0%
De ambos, pero más interno que externo 73%
De ambos, pero más externo 0%
Esto nos deja ver que gran parte de esta población está avanzando en lo que significa asumir su responsabilidad, asumirse como creadores conscientes de sus resultados económicos. Quizás sea necesario adquirir nuevos conocimientos, habilidades y destrezas en lo relacionado con el rol «Productores de dinero».