-Doctor, doctor, mi bebé tiene seis meses y no abre los ojos. 

El doctor mira al niño. Responde al padre: 

-Señor, el que tiene que abrir los ojos es usted; este bebé es chino.

El papá del bebé chino vino a terapia. Le dije: 

-Evitar problemas puede ser un gran problema; porque no los evitas, los difieres. El avestruz mete su cabeza bajo tierra solo por un rato, no es un lugar para vivir. Es como cuando Mafalda dijo: no soporto ver la casa sucia, ahora mismo me levanto y apago la luz. 

Cuando no hay peleas en una relación, una de las partes está sometida. Es bueno que te relajes, pero vivir evadiendo y negando es otra cosa. Hay mucho que puedes mejorar, pero primero tienes que descubrirlo, verlo de frente, hacerlo consciente… “afrontarlo”. 

Enfrentar y afrontar son cosas diferentes. Cuando enfrentas hay hostilidad, cuando afrontas buscas y reúnes recursos para resolver. Las diferencias son parte del crecimiento, siempre hay oportunidades de mejora. No se trata de vivir buscando conflictos. 

No. 

Se trata de hacer nuevas peticiones y acuerdos.

El señor se achino los ojos con sus índices y me preguntó:

-¿Crees que así se parecerá más a mí? 

Ambos soltamos la carcajada.

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Y tú que lees este artículo y que evades de vez en cuando. 

Tú. 

¿Qué le dirías a alguien que te dice 

“No soporto ver la casa sucia, ahora mismo me levanto y apago la luz”? y 

¿Qué le dirías al papá del bebé chino?